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Vuelve la magia intergaláctica

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Star Wars: El despertar de la Fuerza 
Dirección: J. J. Abrams
Guión: J. J. Abrams, George Lucas, Lawrence Kasdan
Estado Unidos, 2015

Y la fuerza despertó. Para aquellos que estaban esperando la llegada de la séptima entrega de la saga de Star Wars, sólo hay una cosa por decir: la espera valió la pena. El director J.J. Abrams ha tenido muy claro que la clave era regresar a la magia de la trilogía original. Ha retomado los elementos de la tragedia griega, de las leyendas romanas y los mitos del rey Arturo y ha construido una aventura que te deja con ganas de mucho más.

Para empezar, considero que esta reseña debe diferir de otras, para preservar en esta ocasión la curiosidad del lector. No sería adecuado contar elementos argumentales del film, precisamente para no arruinar el efecto sorpresa: cualquier detalle, por pequeño que sea, podría avanzar alguna de las múltiples novedades que esperan a los espectadores a lo largo de los 135 minutos de metraje. En cualquier caso, la historia está bien armada.

Ahora, no obstante estas restricciones, se puede contar que Star Wars: el despertar de la Fuerza retoma la leyenda casi treinta años después de donde la dejó El Retorno del Jedi (1983). La paz y estabilidad de la Nueva República se ve de nuevo amenazada por un enemigo abducido por el lado oscuro de la fuerza, y el cometido la Resistencia será enfrentarse a él para alcanzar un nuevo equilibrio en la Galaxia. Y será en este contexto donde aparece un nuevo despertar de la fuerza.

Estos nuevos elementos van acompañados de viejos conocidos. En distintos momentos de la historia nos encontramos con todos los personajes de la trilogía original. Sin miedo a ser nostálgico, el ver de nuevo a Han Solo, Leia y Luke, compensa de por sí pagar la entrada. Sin embargo, lo glorioso de esta nueva experiencia es que la trama no descansa solamente en ellos, sino que aprovecha muy bien las características a explotar de los nuevos personajes y se despeja el camino para que puedan tomar la antorcha de la saga en las próximas secuelas.

Sentarse en el cine ante esta nueva entrega constituye sin duda una nueva experiencia, pero no exenta de innumerables reminiscencias referidas a momentos anteriores en los que nuestra imaginación ya voló hacia esos mundos galácticos.

Algunos espectadores podrán ver en la fuerza una aproximativa explicación sobrenatural de las cosas, pero no conviene perderse el desarrollo una excelente aventura que, además, cuenta con matices históricos y políticos muy interesantes.

La película devuelve la magia a una saga que cambió la forma de hacer y de ver cine. Es el regreso del arte cinematográfico a una revolución de la que disfrutó hace décadas toda una generación de jóvenes.

Jairo Velásquez

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