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Un curso de liderazgo y conversión para sacerdotes

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Pastores Gregis Christi responde a la llamada a la conversión pastoral de la Iglesia, ofreciendo un curso pastoral para el sacerdote, cabeza y guía de la parroquia. La transformación se extiende luego a toda la comunidad. La base  son los documentos del magisterio, las experiencias en algunos lugares y elementos de las ciencias sociales.

De todos es conocido que vivimos un momento en el que la Iglesia llama a una “conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están”, y en el que “ya no nos sirve una ‘simple administración’” (Evangelii Gaudium, 25). Ante el reto de pasar de una Iglesia de mantenimiento a una Iglesia misionera, surgen iniciativas y metodologías que ayudan a los bautizados a responder al reto que supone poner a toda la Iglesia en estado de misión. Pero, ¿cuántas de ellas se orientan a la persona de los sacerdotes?

Eso es precisamente lo que se propone el curso Pastores Gregis Christi, el cual busca responder a la llamada a la conversión pastoral de la Iglesia partiendo del pastor, que es cabeza y guía de la comunidad parroquial. 

Inspirado en una iniciativa surgida en 2014 en Francia en la que ya han participado más de 700 presbíteros y varios obispos, esta metodología brinda a los sacerdotes la oportunidad de realizar un camino personal que a su vez desencadenará un proceso comunitario de conversión pastoral para toda su parroquia. En palabras de sus creadores, “se trata de empezar la tarea de la renovación parroquial por la persona del pastor, quien por su vocación está llamado a guiar (y por tanto liderar) al pueblo de Dios”.

Como afirma el canadiense P. James Mallon —autor del superventas Una renovación divina— el sacerdote sale del seminario muy preparado como teólogo y formado para impartir los sacramentos, pero muchas veces no se ha incidido lo suficiente ni en la predicación ni en el gobierno pastoral. Recuperar el equilibrio en esta triple función del pastor (sacerdote, profeta y rey), que muchas veces se ve opacada por un sinfín de responsabilidades administrativas que no son ni siquiera las propias de su misión, está en el núcleo de la propuesta pastoral de este curso. 

Las bases del curso

Pastores Gregis Christi se basa en los fundamentos bíblicos de la misión y del crecimiento de la Iglesia, así como en los documentos del Magisterio acerca de la evangelización, el gobierno y el papel de sacerdotes y laicos. Se apoya igualmente en estudios pastorales sobre las condiciones de fecundidad de parroquias y comunidades cristianas (como Una renovación divina del P. James Mallon, La reconstrucción de una parroquia del P. Michael White, La conversion pastorale pour la nouvelle évangélisation y Chiesa in Crescita. I fondamenti della nouva evangelizzazione del P. Mario Saint-Pierre).

Lo más novedoso de este curso es su orientación eminentemente práctica, pues combina los principios bíblico-pastorales con elementos de las ciencias sociales y el mundo profesional de los recursos humanos, proveyendo además de herramientas de acompañamiento personal.

Hablar de liderazgo puede sonar extraño a nuestra cultura eclesial, la cual muchas veces mira con sospecha lo secular, pero el pastor está llamado a ser guía y por tanto, como representación de Cristo cabeza, liderar al pueblo de Dios. Como Moisés cuando juzgaba al pueblo de Israel, muchas veces se siente agotado y abrumado por la carga, y necesita de un Jetró que le haga ver la necesidad de delegar lo delegable y le enseñe maneras prácticas de hacerlo.

Pero no todo queda en delegar, se trata de hacer crecer al rebaño encomendado y redescubrir que la evangelización es tarea y corresponsabilidad de todos los bautizados, y una Iglesia en misión necesariamente tiene que crecer en madurez y responsabilidad.

¿Cómo se estructura el curso?

Se trata de cuatro sesiones (módulos) que se imparten a lo largo de seis meses, en las que los sacerdotes apartan dos días y medio para trabajar en grupos de hasta veinte participantes, acompañados por un equipo de profesionales y facilitadores. Como colofón, una vez finalizada la parte personal, hay un fin de semana de pastoral en el que se invita a que cada párroco venga con un equipo de su parroquia para lanzar el proceso de conversión pastoral de su comunidad.

El primer módulo parte de la vocación y la llamada personal de cada sacerdote, y aplica el principio liderarse a sí mismo para poder liderar a otros.

El segundo módulo trata la visión para la misión. Como explica el P. Mario Saint-Pierre —un experto en nueva evangelización muy conocido en Francia— la visión pastoral nace de la misión encargada por la Iglesia, la visión del pastor y el clamor del pueblo de Dios.

El tercer módulo trata de cómo crear un equipo de discípulos misioneros con el que pilotar la transformación pastoral para la misión.

El cuarto módulo se centra en las herramientas para gestionar el cambio para que este sea duradero. Se trata de descubrir los hitos del proceso de pasar del mantenimiento a la misión, sin morir en el intento.

Son cuatro pasos muy sencillos, en los que los sacerdotes aprenden a conocerse mejor, conocer a su equipo y liderar el cambio necesario de toda comunidad que quiera “no dejar las cosas como están”.

Equipo cualificado

Pero no es tan fácil como parece sobre el papel. Una de las claves más profundas del curso es el acompañamiento. Muchas veces el párroco desempeña su quehacer pastoral en soledad, y el primer paso para superarla es poder compartir un camino de renovación personal con otros hermanos del ministerio que están realizando la experiencia. Además, se utilizan herramientas de coaching, una metodología muy en auge hoy en día, para ayudarles en todo el proceso. El coaching no busca crear dependencias —tiene un principio y un fin en el tiempo— sino enseñar un estilo, producir un cambio y dotar de unas herramientas para poder vivir la transformación personal y comunitaria de una manera sostenible.

El equipo que imparte el curso se compone de expertos de pastoral, profesionales formados en liderazgo y relaciones humanas, así como coaches certificados, acompañados de un capellán. Los perfiles del equipo que lo imparte son muy variados y su riqueza es que son laicos que trabajan en el campo de la psicología, las relaciones humanas y la pastoral de nueva evangelización. En Francia surge de la iniciativa de Alpha Francia  y una asociación de coaches católicos, y de la misma manera en España la iniciativa se imparte a nivel nacional por el equipo de Alpha España con un equipo de colaboradores profesionales cristianos.

Es importante reseñar que el curso no pretende imponer una visión pastoral ni una espiritualidad concreta. Se trata de que cada pastor pueda formular su visión en el marco de la misión que le es dada por su diócesis, en la realidad concreta de su parroquia. Por eso colaboran en el equipo personas de diferentes espiritualidades, con el denominador común de dar lo mejor de sus conocimientos para el servicio de la Iglesia.

El objetivo de sus promotores es poder llegar a todos los sacerdotes deseosos de profundizar en su ministerio para realizar la conversión pastoral que pide la Iglesia en estos momentos, y no pretende ser más que un complemento para profundizar en la ya rica formación sacerdotal.

En España se han realizado cursos en Cataluña por la asociación Autem, y se ha impartido sesiones en Navarra a petición de la diócesis. En la actualidad se desarrolla por Alpha España a nivel nacional, con participantes que provienen de varias diócesis de toda la geografía nacional.

La próxima edición se realizará en Madrid a partir del enero de 2020 y se puede recabar información sobre la misma y las demás experiencias en info@cursoalpha.es, así como en la página web https://spainalpha.wixsite.com/pastoresgregis. n

— Juan Luis Rascón, párroco de San Antonio de la Florida y San Pío X, Madrid

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