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Trazado el camino para el próximo Sínodo de los Obispos

sinodo de los obispos
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La asamblea plenaria de la Secretaría del Sínodo de los Obispos con 300 participantes de todo el mundo y de diferentes realidades; las meditaciones en el Vía Crucis del Viernes Santo; los 50 años del encuentro mundial de universitarios en Roma para la Semana Santa: los jóvenes son el eje de un renovado dinamismo eclesial. Entretanto, el Papa Francisco ha oficializado su participación en el encuentro mundial de las Familias en Dublín.

TEXTO – Giovanni Tridente, Roma

Los jóvenes no son tontos, y no se les puede dar por contentos con un peso sobre las espaldas. Si intentas engañarlos o aunque fuera sólo contentarlos, se dan cuenta. En cambio, el planteamiento adecuado es escucharlos, dejarse interpelar por ellos. En estas pocas expresiones, que resumen un trasfondo mucho más amplio, están esculpidas las intenciones más realistas que el Papa ha entregado a los obispos para el próximo Sínodo sobre los jóvenes, que se ha convocado para octubre.

La ocasión se la ha ofrecido la reunión pre-sinodal convocada por la Secretaría del Sínodo en la semana precedente al Domingo de Ramos, que ha reunido en Roma a 300 jóvenes de todo el mundo –elegidos por las conferencias episcopales, de seminarios, casas de formación, miembros de asociaciones y movimientos, representantes de las escuelas  universidades, artistas, políticos, economistas, deportistas, cristianos, muchachos de otras religiones y no creyentes– precisamente para hacer el “ensayo general” de la cita.

A los jóvenes hay que tomarlos en serio, ha dicho el Papa delante de esa platea de jóvenes, pero hablando en sustancia a toda la Iglesia y a los futuros padres sinodales; hay que ayudarles a salir de la marginación de la vida pública; hay que escuchar su “cultura” y lo que están construyendo.

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