El 2 de febrero se celebra la Jornada de la Vida Consagrada. Palabra ha dialogado sobre la vida religiosa con María del Rosario Ríos, primera mujer presidenta de la Confederación Española de Religiosos (CONFER).   –Enrique Carlier  María del Rosario Ríos, superiora de la Compañía de María desde 2010, era hasta hace poco la vicepresidenta…

En una entrevista con Palabra, el cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, habla de la labor solidaria que ejercen las jóvenes Iglesias en tierras de misión.   El 22 de enero se celebró la Jornada de la Infancia Misionera, campaña de Obras Misionales Pontificias para implicar a los niños…

Siguiendo las huellas de sus predecesores, en el Año de la Misericordia, el Papa ha querido ofrecer a la Iglesia un tiempo de gracia para tomar y asumir un camino claro, atractivo, radical; lo que él mismo nos decía en la bula de convocatoria: “La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia” (Misericordiae vultus 10). Francisco nos lo ha recordado permanentemente en estos meses y ha logrado poner en el corazón de los hombres el deseo del Señor: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt 5, 7).

La condición de la mujer en Roma era menos mala que en la Grecia antigua. Bajo el Imperio, la mujer gozó de una gran independencia: fue declarada igual al hombre en el matrimonio (Ubi Gaius, ego Gaia; donde tú eres Gayo, yo soy Gaya), se benefició de un régimen jurídico, la “separación de bienes”, en el que podía administrar por sí misma la fortuna heredada. Las niñas frecuentaban la escuela hasta la edad, ciertamente muy precoz, de su matrimonio. En una sociedad en la que el matrimonio, simple contrato, podía romperse fácilmente, las mujeres eran menores jurídicamente. Es evidente que resultaba más precario ser mujer que hombre.

Hace un mes que concluyó en Cracovia la Jornada Mundial de la Juventud. Una multitud de jóvenes de infinidad de países se reunió en torno al Papa Francisco y renovó su fe. El acontecimiento tuvo un especial significado para Polonia, sobre el que reflexiona en este artículo el portavoz de la Conferencia Episcopal. Por Paweł Rytel-Andrianik, Portavoz de la Conferencia Episcopal de Polonia