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Mirar desde la periferia. Una clave evangélica más allá de las ideologías y de la actividad pastoral

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El Papa Francisco alienta a mirar a las periferias. El autor de este artículo profundiza en el sentido de esa invitación, y destaca que la periferia es el lugar del encuentro con Cristo, y el lugar de la misión.

TEXTO José Antúnez – Universidad San Dámaso, Madrid

Siempre importa saber escoger la mirada para ver con profundidad, justeza y ternura lo que se nos ofrece y no desperdiciarlo, maltratarlo o echarlo a perder. Nuestra actual mirada a las periferias, alentada y motivada por el Papa Francisco, requiere una mirada adecuada, una mirada desde la fe y el amor del Evangelio, que rompe los moldes de las rígidas e injustas categorías de las ideologías del pasado y del presente. Necesitamos esta mirada si no queremos perder la fuerza con que el Espíritu está jugando en este campo enredándonos en discusiones del pasado o en interpretaciones superficiales que no solo resultan inútiles, sino que restan energía y consumen por dentro al creyente y al evangelizador.

Periferia y periferias

Mirar las periferias desde el corazón del Evangelio supone ir más allá de la noción de periferia elaborada desde el campo político y sociológico, si bien guarda cierta relación con ella. Desde el Evangelio, paradójicamente, la periferia se convierte en atalaya. Sin el Evangelio, periferia sería una noción exclusivamente ligada a los fenómenos históricos de la urbanización y la industrialización: periferia en clave espacial y geopolítica equivaldría a todo aquello que dista del centro de la actividad y del poder; habría o hay una periferia del mundo, unas periferias urbanas, unas periferias económicas, otras políticas, etc. Los alejados…Texto íntegro solo para suscriptores  

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