Publicidad

Papa Francisco: cinco años de pontificado

Publicidad
 

El Papa Francisco cumple cinco años como sucesor de san Pedro el próximo 13 de marzo. El autor comenta algunos comportamientos que pueden constituir un peligro, en su opinión, en las redes sociales.

MAURO LEONARDI — Sacerdote y escritor

mauroleonardi.it – @mauroleonardi3

En marzo se cumplen cinco años del primer pontificado de la historia que se desarrolla enteramente en la época de las redes sociales. Paradójicamente, la facilidad con que todos pueden difundir opiniones ha hecho más difícil el diálogo: en una época de contrastes y polarizaciones extremas, los que tienen puntos de vista distintos a menudo no debaten, sino que discuten. El papado es uno de los espacios donde esta dinámica es más evidente: como sucede al padre del hijo pródigo (Lc 15), los enemigos del Papa son los “hermanos mayores”, o sea, los “catholically correct”. La acusación más venenosa y dolorosa contra el Papa es decir que “divide y está llevando a la Iglesia hacia el cisma”: afirmación que sería sólo una tontería risible si una cosa semejante no se convirtiera en un peligro fundado por culpa de algunos que están en las redes sociales, gente que denuncia el cisma con las palabras, pero por debajo lo crea.

Con esto no estigmatizo a quien siente la urgencia de intervenir para salvaguardar la doctrina, porque es del todo lícito hacerlo; pero es importante no juzgar las intenciones de quien actúa de otro modo, y no extrapolar una frase del contexto. Tomar las distancias de una cierta línea por motivos de sensibilidad personal es perfectamente legítimo, y muy útil porque garantiza que haya en la Iglesia unidad y multiplicidad. Es del todo natural que personas con muchísimas cosas en común –como la fe cristiana o la misma vocación- puedan y deban, con toda libertad, pensar de manera distinta en cosas opinables. Por ejemplo, cuando se dice que hoy es más urgente defender a las personas respecto a los valores, esta opinión, que acomuna a muchos intelectuales, puede no ser bien recibida por quien siempre ha combatido por afirmar la importancia de los principios. Las llamadas de Francisco a algunos se asemejan a las palabras de Jesús a los fariseos, igual que su apertura hacia las “periferias” recuerda la misericordia, considerada con frecuencia escandalosa, con la que Jesús se dedicaba a los pecadores. 

Publicidad