Con una gran mayoría musulmana, Kazajstán, el país más extenso de Asia central, da un trato preferencial a cuatro colectivos religiosos –musulmanes, ortodoxos, católicos y judíos-, por considerarlos tradicionales. Con tolerancia y concordia, evita el islamismo radical. —texto  Antonio Alonso Marcos –Profesor Universidad CEU San Pablo “Queridos hermanos, os animo a proseguir el trabajo que…

El tema de la misericordia ha sido tratado en la historia del arte de manera profunda e ilustrativa. El artículo, en la serie en que el profesor van Bühren comenta algunos ejemplos que muestran las obras de misericordia, se detiene en esta ocasión en un significativo grabado holandés.  — Ralf van Bühren, Roma En el siglo…

Hannah Arendt es una mujer difícil de encasillar. Aunque de origen judío, no era religiosa ni creía en Dios a la manera tradicional. Se autodenominó agnóstica en varias ocasiones y, sin embargo, Hannah Arendt era una mujer de fe. Pasó la mayor parte de su vida intentando que sus contemporáneos la recuperaran: la fe en la razón, la fe en la humanidad, la fe en el mundo. Hay dos elementos persistentes a lo largo de su vida y de su obra: la confianza y el pensamiento. Estos se alimentan mutuamente: Arendt confiaba en el pensamiento y cuanto más pensaba, más aumentaba su confianza en él.