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Las decisiones de Trump, un desafío

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Responder con eficacia a las decisiones del presidente Donald Trump está siendo un desafío para los obispos de Estados Unidos. Sus tuits diarios, órdenes ejecutivas, llamadas a líderes extranjeros, y el caos de su propio personal, ofrecen convulsión y cambio.

—Greg Erlandson

Director y editor de Catholic News Service

@GregErlandson

En las últimas semanas se ha visto una extraordinaria serie de declaraciones de los obispos que encabezan comités en la Conferencia de Obispos católicos de Estados Unidos, así como de su presidente, el cardenal Daniel DiNardo, de Houston, y el vicepresidente, el arzobispo José Gómez, de Los Ángeles.

Los obispos han manifestado su apoyo a posiciones de la Administración Trump que se alinean con la enseñanza católica, y han criticado las que consideran incompatibles.

Por ejemplo, los obispos aplaudieron la decisión de Trump del 23 de enero por la que el gobierno de Estados Unidos no financiará organizaciones que promuevan o realicen abortos en el extranjero. Vuelve de este modo a la senda del presidente Ronald Reagan, conocida como la “política de la ciudad de México”.

Los obispos han instado también a que se progrese en la paz entre israelíes y palestinos y se establezcan objeciones de conciencia para los proveedores de atención médica. Asimismo, han iniciado una campaña pidiendo a los católicos estadounidenses que presionen a los políticos para que apoyen la libertad religiosa. Muchas organizaciones católicas están aún envueltas en una batalla legal por las regulaciones gubernamentales de la era Obama, que les obligarían a pagar la anticoncepción, la esterilización y las drogas que inducen el aborto.

El obispo Joe Vásquez ha asumido el liderazgo para criticar agudamente las decisiones de Trump de construir un muro más largo entre México y Estados Unidos; su negativa temporal a admitir a más refugiados, y la prohibición de viajar al país a los ciudadanos de siete naciones predominantemente musulmanas.

En cuanto a los refugiados y la prohibición de viajar, los obispos estadounidenses han expresado su solidaridad con los refugiados de Oriente Medio: “La Iglesia no vacilará en su defensa de nuestras hermanas y hermanos de todas las creencias que sufren a manos de perseguidores despiadados”. Además, “dar la bienvenida al extraño y a los que están huyendo es el cristianismo mismo”.

Los obispos estadounidenses han aplaudido más tarde decisiones judiciales que han suspendido temporalmente las decisiones sobre refugiados y la prohibición de viajar.

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