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La sinodalidad, central en la vida y en la misión de la Iglesia

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El 28 de junio será el Consistorio para la creación de 14 nuevos cardenales, entre ellos dos españoles: el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el antiguo superior general de los Claretianos. El 14 de octubre tendrá lugar la canonización de Pablo VI y Óscar Romero.

Texto – Giovanni Tridente, Roma

Ha pasado un poco en silencio, quizá por las características de este tipo de textos, pero en las pasadas semanas se ha hecho público un importante documento, fruto de años de trabajo, que profundiza en el significado teológico de la sinodalidad en la Iglesia y ofrece algunas líneas pastorales útiles. Se titula La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia, y ha sido preparado por la Comisión Teológica Internacional con la aprobación del Pontífice. Por lo demás, había sido el mismo Papa Francisco, celebrando el 50 aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos por deseo del beato Pablo VI, quien había subrayado la centralidad de un dinamismo semejante para la vida de la Iglesia, sobre todo en nuestra época.

Este documento viene a puntualizar, desde el punto de vista teológico, lo que a partir del Concilio Vaticano II se ha ido expresando como una realidad que en el fondo es tan antigua como el camino de la Iglesia. Entre los aspectos quizá más interesantes, la exigencia de tener más en cuenta a las Iglesias locales en la convocatoria del Sínodo de los Obispos, permitiéndoles discutir previamente lo que a continuación los Padres Sinodales debatirán en Roma. Con el Papa Francisco se está ya en esta dirección; basta recordar que a la próxima asamblea de octubre dedicada a los jóvenes ya se le ha hecho preceder, el pasado marzo, de un pre-sínodo que ha implicado a los directos interesados.

Entre las demás exigencias del documento, está la de hacer obligatoria la institución de Consejos diocesanos y una serie de estructuras necesarias para la sinodalidad.

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