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La Orden del Santo Sepulcro ayuda al Patriarcado latino de Jerusalén

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El golpe que la pandemia de coronavirus ha asestado en Tierra Santa al sistema de peregrinaciones religiosas y el turismo ha hecho que muchas familias vean peligrar su principal motor económico en los últimos meses. En estos duros momentos, el Gran Magisterio de la Orden del Santo Sepulcro ha podido enviar unos tres millones de euros al Patriarcado latino de Jerusalén, además de la ayuda ordinaria proporcionada cada mes, para atender las necesidades humanitarias de sus fieles. 

Una ayuda que ha permitido responder rápidamente a una serie de necesidades urgentes en las que destaca la atención en necesidades básicas de 2.400 familias en más de 30 parroquias con la distribución de bonos para comida, productos de higiene y cuidado infantil, medicamentos y pago de facturas, como destaca el administrador general del Patriarcado latino de Jerusalén, Sami El-Yousef así como la ayuda a 1.238 familias en Jordania y a 1.180 familias en Palestina a pagar los gastos de escolaridad. 

Esta donación especial fue posible gracias a la respuesta de las distintas Lugartenencias que la Orden del Santo Sepulcro tiene en todo el mundo. Como destacaba el Gobernador General de la Orden del Santo Sepulcro, el embajador Leonardo Visconti di Modrone “aunque también tenían que hacer frente a las necesidades causadas por la emergencia sanitaria en sus propios países, querían hacer sentir su cercanía a los hermanos de Tierra Santa. Agradecemos que el apoyo especial del fondo Covid-19 no haya sustituido el compromiso regular de nuestros miembros de contribuir a la vida cotidiana de la diócesis de Jerusalén, sino que se haya añadido a él”

Ayuda continuada

La situación en Tierra Santa, como en varios otros países, sigue mostrando situaciones críticas y, en las próximas semanas y meses, los fondos enviados seguirán utilizándose para no abandonar a quienes siguen encontrándose en estado de necesidad. La finalidad de la Orden del Santo Sepulcro consiste en facilitar a sus miembros la búsqueda de la santidad y, muy particularmente, ayudar a la presencia cristiana en Tierra Santa facilitando al Patriarcado Latino de Jerusalén los medios económicos para el sostenimiento de sus estructuras. Esto se traduce en una colaboración económica y la promoción de peregrinaciones a la Tierra del Señor. Todo ello unido a la oración por sus hermanos de Tierra Santa.

La respuesta a la situación grave provocada por la COVID19 “ha superado con creces nuestras expectativas y nos ha dado el respiro necesario para afrontar esta emergencia con mayor serenidad. A todos nos ha sorprendido e impresionado la respuesta inmediata y su alcance”, señaló Mons. Pierbattista Pizzaballa, Administrador Apostólico del Patriarcado.

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