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Giorgio La Pira. Testimonio de fe integral al servicio de toda la persona

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El pasado julio el Papa aprobó el recreto que reconoce las virtudes heroícas del político italiano Giorgio La Pira, a quien ya desde su muerte se le conoce como “el alcalde santo”.

—Texto Giovanni Tridente, Roma

Un laico consagrado que ha gastado toda su vida al servicio del bien común, participando activamente en la política, fiel al Magisterio de la Iglesia, disponible para los pobres y los marginados y promoviendo por la paz global y el dialogo entre las creencias.

En Italia se lo conoce como “el alcalde santo”, puesto que administró la ciudad de Florencia durante una decena de años, en dos momentos distintos, de 1951 a 1957 y de 1961 a 1965. Y el 5 de julio del año pasado el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto referente a sus virtudes heroicas, introduciendo la calificación de Venerable. Estamos hablando de Giorgio La Pira, nacido en Pozzallo (en el extremo sur de Sicilia, en la provincia de Ragusa) el 9 de enero de 1904 y fallecido en fama de santidad en Florencia el 5 de noviembre de 1977. El proceso de beatificación y canonización había comenzado nueve años después de su muerte, en 1986, por el entonces cardenal arzobispo de la capital toscana Silvano Piovanelli.

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