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Entrando en el corazón del Año santo de la Misericordia

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Concluía el mes de enero cuando el Papa en la Audiencia jubilar de los sábados comenzaba sus palabras con esta constatación: “Entramos día tras día en el corazón del Año santo de la Misericordia”. El día anterior, dirigiéndose a los participantes en la plenaria de la Congregación para la Doctrina de la Fe, volvía a recordar el objetivo de este Año: “Espero que en este Jubileo todos los miembros de la Iglesia renueven su fe en Jesucristo que es el rostro de la misericordia del Padre, el camino que une a Dios y al hombre”.

Hemos asistido en el último mes a la clausura del Año de la vida consagrada, al comienzo del tiempo litúrgico de Cuaresma y al viaje apostólico del Santo Padre a México. Las intervenciones del Papa han girado en torno a estos acontecimientos, teniendo como hilo conductor la invitación reiterada a experimentar la misericordia divina para ser testigos de la misma en el mundo.

En el Jubileo de la Vida Consagrada, Francisco ha propuesto fortalecer tres pilares sobre los que se apoya la vida de los hombres y mujeres consagrados al servicio del Señor en la Iglesia: la profecía, la proximidad y la esperanza. Las personas consagradas están llamadas a ser personas del encuentro, custodios del estupor, que viven la alegría de la gratitud. El año de la vida consagrada ha sido como el río que “confluye ahora en el mar de la misericordia, en este inmenso misterio de amor que estamos experimentando con el Jubileo extraordinario”. Palabras parecidas ha dirigido en el Jubileo de la Curia, donde ha invitado a los colaboradores más cercano del Papa a convertirse en modelo para todos, de modo que “en nuestros lugares de trabajo… nadie se sienta descuidado o maltratado, sino que cada uno pueda experimentar, antes de nada, el amoroso cuidadoso del Buen Pastor”.

En la Bula de convocatoria del Año Santo de la misericordia, el Papa Francisco pidió que la cuaresma de este año fuera vivida con mayor intensidad, “como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios”. Propuso entonces tres tareas concretas: volver a meditar pasajes de la Escritura donde resplandece el rostro misericordioso del Padre, cuidar más el sacramento de la Reconciliación con confesores que sean signo del primado de la misericordia y acoger a los misioneros de la misericordia como expresión de la solicitud materna de la Iglesia por el pueblo de Dios.

La meditación de la Palabra de Dios bajo la perspectiva de la misericordia divina está siendo desarrollada en las Audiencias generales de los miércoles, en las meditaciones del Ángelus y en las predicaciones al ritmo de la liturgia. Ahí se nos presentan hitos de la Historia de la salvación que contienen enseñanzas para el tiempo presente, como la figura de Moisés, convertido en mediador de la misericordia, o la relación entre justicia y misericordia, o el sentido bíblico del “jubileo”, que para ser verdadero debe tocar el bolsillo. En las Audiencias jubilares de los sábados continua el Papa profundizando en la riqueza de la misericordia divina. Recogiendo enseñanzas de san Juan Pablo II, Francisco nos ha mostrado la relación entre misericordia y misión: “Vivir de misericordia nos hace misioneros de la misericordia, y ser misioneros nos permite crecer cada vez más en la misericordia de Dios”. No faltan referencias continuas a los confesores y a los misioneros de la misericordia, quienes deben ejercer su ministerio haciendo visible la maternidad de la Iglesia, buscando en el corazón del penitente el deseo del perdón y ayudándole a vencer la vergüenza en el reconocimiento de la culpa.

Como misionero de la misericordia se ha encontrado con el Patriarca de Moscú en La Habana y ha viajado a México, donde el Sucesor de Pedro ha vivido una “experiencia de transfiguración”, con un baricentro espiritual en el santuario de la Virgen de Guadalupe, madre de la misericordia.


 

En breve

Jubileos
El jubileo de la vida consagrada tuvo lugar el día 1 de febrero, y el 22 de febrero se celebró el de los que trabajan en la Curia

Audiencias especiales
Además de la audiencia de los miércoles, un sábado al mes hay una audiencia especial por el Jubileo: hasta ahora han sido los días 30 de enero y 20 de febrero

Cuaresma
Los Misioneros de la misericordia fueron “enviados” el Miércoles de Ceniza. Ese mismo día el Papa estuvo con los Hermanos Capuchinos

Viaje a México
Francisco estuvo en México en un intenso viaje pastoral del que se trata en otro lugar de este número

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