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La defensa de la vida centra «Artesanos de vida y esperanza»

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El encuentro interreligioso impulsado por la Conferencia Episcopal Española ha reunido a líderes de las principales confesiones religiosas presentes en el país para orar y manifestar su apuesta por la defensa de la vida.

El salón de la Institución Teresiana de Madrid ha acogido este mediodía el encuentro interreligioso Artesanos de vida y esperanza impulsado por la Subcomisión Episcopal Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Española con el objetivo de ensalzar el valor sagrado de toda vida humana y recordar la dignidad inestimable de cada persona en cualquier circunstancia, tanto si es pobre o discapacitada, si no “es útil” –como los no nacidos– o si “ya no sirve” –como los ancianos.

En esta línea, han hablado los representantes de las diferentes confesiones religiosas: Juan Carlos Ramchandani, presidente de la Federación Hindú de España, ha sido el primero en tomar la palabra para recordar la necesidad de una cooperación entre las confesiones en los tiempos que estamos atravesando.

También ha sido la idea central de la intervención de Moshé Bendahan, Presidente del Consejo Rabínico de España y rabino de la Comunidad Judía de Madrid, que ha puesto de relieve la figura veterotestamentaria de José como el hombre que atravesó diferentes etapas en su larga vida siempre con la confianza puesta en Dios.

Contra la ley de eutanasia

Más concretas han sido las intervenciones del  P. Andrey Kordochkin, representante de las confesiones ortodoxas y la de Mons. Luis Argüello, Obispo Auxiliar de Valladolid y Secretario General de la CEE, quienes han centrado su intervención en la necesidad de una defensa de la vida en todas sus etapas. En concreto, se han referido a la eutanasia, cuya promoción quiere acelerar el gobierno en la ley recientemente presentada.

En este sentido el P. Andrey Kordochkin ha recordado que la dignidad humana es inviolable y que el «cuerpo del agonizante no es propiedad ni de la ciencia ni del estado» y hay que procurar su consuelo y medios paliativos que respeten su vida. También Mons. Argüello ha intervenido en esta línea, subrayando además que la «debilidad nos recuerda nuestra dependencia de Dios y nos invita a responder desde el respeto al prójimo».

Por último, Alfredo Abad de las Heras, Presidente del Comité Ejecutivo de la Iglesia Evangélica Española y Mohamed Ajana, Secretario de la Comisión Islámica de España han pedido la unidad para paliar las consecuencias que la pandemia está teniendo en nuestra sociedad y en la defensa de la vida.

Para concluir se ha leído el siguiente manifiesto, que todos los representantes han firmado:

Artesanos de vida y esperanza

Las distintas tradiciones religiosas que nos hemos dado cita en Madrid, en esta mañana del 11 de diciembre de 2020, queremos expresar nuestro deseo de colaborar en la construcción de una humanidad renovada en diálogo y escucha recíproca con los distintos campos del saber, de manera que la luz de la Verdad ilumine a todos los hombres y mujeres que habitan nuestro mundo.

Juntos queremos proclamar nuestra firme convicción de que la violencia y el terrorismo se oponen al verdadero espíritu de nuestras religiones. Y frente a ello condenamos cualquier retorno de la violencia en nombre de Dios o de la religión.

Como “arquitectos de la paz y la fraternidad” nos comprometemos a colaborar en la educación de las personas en el respeto y la estima mutua, de manera que podamos construir una nueva fraternidad y amistad social.

Nos comprometemos a estar cerca de los que sufren a causa de la miseria y el abandono y a hacer nuestro el grito de los descartados de nuestra sociedad, reconociendo en el otro siempre a un hermano.

Pedimos a los responsables de las naciones y a nuestros gobernantes que edifiquen una sociedad basada en el valor inviolable de la vida humana y la dignidad de la persona, y que rechacen las leyes que atentan contra ella. Hoy nos preocupa de manera especial la tramitación de la ley de la eutanasia. Frente a ella abogamos por una adecuada legislación de los cuidados paliativos. 

Estamos abiertos al diálogo a todos los niveles para que en la sociedad se tenga en cuenta también nuestra visión del ser humano y del mundo, de manera que entre todos nos enriquezcamos.

Nos adherimos al Documento sobre la Fraternidad asumiendo conjuntamente “la cultura del diálogo como camino; la colaboración como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio”.

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