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El Líbano, ¿un país sin esperanza?

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El 4 de agosto, Beirut ocupó los titulares de los medios de comunicación de todo el mundo. Una enorme explosión en el puerto había provocado la destrucción completa de varios barrios cercanos, con un balance de víctimas, aún provisional, que se estima en casi 200 muertos, más de 6.000 heridos y unos 300.000 afectados.

Aparte de ocasionar una gran tragedia humana y material, la explosión supuso para los libaneses algo más, y no fue solamente la gota que colmó el vaso. Abrió cruentamente las heridas de una crisis social, política y económica que se viene arrastrando desde hace años. Últimamente se ha añadido la compleja situación creada por la pandemia del virus Covid19. 

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