Publicidad Fátima, el último misterio

El ejemplo de los mártires

Publicidad

¿Hay características comunes en el martirio de los cristianos? ¡Ciertamente! Ha llamado mucho la atención el testimonio ofrecido en una entrevista televisiva la viuda del custodio de una de las iglesias copta de Egipto golpeadas por los atentados del Domingo de Ramos. Esta señora pronunció palabras de amor y de perdón, no de odio ni clamando ninguna clase de venganza. El periodista, musulmán, permaneció en silencio, incapaz de hablar, frente a un testimonio tan grande de lo que es el amor cristiano y el verdadero martirio.

Del martirio habló el Papa Francisco en la homilía de la liturgia celebrada en la basílica de san Bartolomé en Roma, el sábado 22 de abril, en memoria de los mártires antiguos y de hoy: “El recuerdo de estos heroicos testimonios antiguos y recientes nos confirma en la conciencia que la Iglesia es la Iglesia si es Iglesia de mártires”. Francisco citó, hablando fuera del texto preparado, de un icono más en esta Iglesia de mártires. “Era una mujer. No sé su nombre, pero ella nos mira desde el Cielo. Cuando estaba en Lesbos, saludaba a los refugiados y encontré a un hombre de 30 años con tres niños que me dijo: ‘Padre, yo soy musulmán, pero mi esposa era cristiana. A nuestro país han venido los terroristas, nos han visto y nos han preguntado cuál era la religión que practicábamos. Han visto el crucifijo, y nos han pedido tirarlo al piso. Mi mujer no lo hizo y la han degollado delante de mí. Nos amábamos mucho’”.

Este hombre, añadió el Papa, “no tenía rencor. Y él, siendo musulmán, llevaba adelante esta cruz sin rencor, se refugiaba en el amor de su mujer, que ha recibido la gracia del martirio”. La viuda del custodio asesinado en el atentado no tenía ningún rencor. Este hombre, a quien le mataron la esposa, no tenía rencor. Este es el gran milagro y el gran testimonio del martirio cristiano (Palabra, mayo 2017).

Publicidad Fátima, el último misterio