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¿Cuáles son nuestros valores?

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Reflexionamos sobre la respuesta que los cristianos estamos dando a la llegada de los refugiados a los países europeos. ¿Nos estamos dejando llevar por el miedo o actuamos conforme al Evangelio?

— Miguel Pérez Pichel @M_perez_pichel

El rechazo de organizaciones sociales católicas de España y de otros países europeos al acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para la devolución de los refugiados que entren de forma irregular al espacio Schengen responde a un acto de humanidad y de compromiso con las enseñanzas evangélicas. La Iglesia (y sus miembros) no pueden mirar a otro lado cuando cientos de miles de familias con hijos pequeños tratan de huir de la guerra, de la violencia, de la esclavitud, de la miseria…

Cierto es que se debe actuar para que el flujo de migrantes no provoque el caos en las fronteras. De hecho, la queja de los países de paso (Grecia, Hungría, Austria…) no se refiere al hecho de abrir sus puertas a los que huyen, sino a la falta de coordinación en la Unión Europea.

En este sentido, el documento hecho público por Cáritas, CONFER, Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz (al que luego se han unido otras instituciones sociales) ofrece soluciones. Entre otras, propone “habilitar vías de acceso legal y seguro a Europa” como forma de luchar contra las mafias; o “establecer un nuevo sistema de distribución de la población refugiada en Europa que sea justo para los Estados y para las personas refugiadas”.

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